El aprendizaje de un segundo idioma es un proceso que implica diferentes niveles. Y, para hacerlo más complicado, cada lengua tiene su propio “pack” de normas. Además, cada individuo tiene diferentes características en el momento en el que decide empezar este camino, como la motivación, el miedo o la ansiedad, por ejemplo.
Hay diferentes etapas en la adquisición de un nuevo idioma:
- Etapa receptiva
- Etapa productiva
- Etapa de la aparición del habla
- Etapa de fosilización
La etapa receptiva puede durar desde horas hasta meses. Los estudiantes normalmente pasan esta etapa aprendiendo vocabulario y repitiendo cómo se pronuncian las nuevas palabras. Esta es la etapa en la que se construye mucha parte de la información base o de fondo. Algunos expertos aseguran que ya en esta etapa hay estudiantes que empiezan a hablar, lo cual nos lleva a la siguiente: la etapa productiva.
En esta nueva etapa, los estudiantes saben unas 1000 palabras aproximadamente. Empiezan a hacer frases y son capaces de comunicarse y hacerse entender. Es extremadamente importante no corregirles demasiado, ya que los desalentar. Celebrando sus progresos, construirán una confianza que les ayudará a afrontar con mayor seguridad la siguiente etapa: la etapa de la aparición del habla.

¡Y aquí es donde empieza la magia! Esta etapa es la más gratificante para los maestros. Los estudiantes saben unas 3000 palabras y empiezan a hacer preguntas construyendo frases completas para expresar sus ideas. También ganan fluidez a la hora de leer y escribir. Durante este proceso, los estudiantes se dan cuenta de su gran progreso y se sienten mucho más seguros y cómodos con la nueva lengua.
No obstante, durante esta etapa, los estudiantes pueden experimentar la sensación de que van hacia atrás o que no progresan, que se quedan estancados. La buena noticia es que esta sensación es temporal y suele durar entre unos días y unas semanas. Después, vuelven con todo lo que creían perdido y tienen mucha más fluidez.
La etapa de la fluidez se puede dividir entre fluidez media y fluidez avanzada. En la media, se tienen unas 6000 palabras de vocabulario. Los alumnos perseverantes pueden llegar aquí en un año y la complejidad de sus estructuras gramaticales es más grande. Por otro lado, se tarda unos dos años en adquirir la fluidez avanzada, y dominarla puede ser un camino de diez años para algunos. Los alumnos necesitan nuevas oportunidades para participar en conversaciones que les ayuden a alcanzar y mantener este nivel. Sin embargo, no todo el mundo llega a alcanzarlo.
La fosilización es la etapa en la que el alumno ya no puede aprender más. Durante la misma, pueden introducir nuevas palabras, pero ya no son capaces de entender la parte conceptual del lenguaje. Hay diferentes teorías sobre por qué pasa esto. Una, dice que los alumnos necesitan aprender fuera de clase y sumergirse en ambientes donde hablen nativos. Otras, afirman que los errores gramaticales que todavía se hacen continuarán haciéndose en su segunda lengua. Esto puede estar relacionado con el hecho de que, inconscientemente, se aferran a su lengua materna.
El aprendizaje de una lengua es un proceso que necesita tiempo y práctica. Hay innumerables beneficios cognitivos a la hora de aprender un nuevo idioma. Tal vez, el mejor consejo que se puede dar es que se vayan reconociendo las diferentes etapas por las que se pasa con tal de evitar frustrarse; pero lo más importante, sin duda, es DISFRUTAR la lengua.
Para Jerry Acevedo – Profesor de FIAC Idiomas

